Te diría que abandones,
que no tiene sentido esta letanía deprimente
pero, mi vida,
¿cómo seguir sin vos?
Vení conmigo,
te quiero arrastrar al sitio en el que llegas a comprender mi dolor,
¿acaso es mucho pedir que me dejes volcar todo esto entre tus dedos?
¿o es que no querés quedarte un rato más y prestarme tus manos?
Vení,
esto, te prometo, va a ser un éxtasis infinito,
cariño, vamos a alimentarnos del otro
masticando cada sentimiento ajeno
hasta sentir la sobredosis inminente,
vamos a vivir casi mecánicamente,
vamos, de vez en cuando a mirarnos
pero jamás a sentirnos,
vení conmigo, mi amor,
te prometo, entre tanta carne desgarrada,
un rayo azul de luna, de ésos que sólo hay en otoño.




1 comentario:

  1. no va a faltar el salame que te firme "epa, eso puede malinterpretarse".

    simplemente aw.

    ResponderEliminar