M.




Increíble mi capacidad de recaer en este torbellino
sabiendo lo incierta que es su naturaleza,
el manto irreal que lo cubre.
El momento en si lo vale, diras,
pero el hueco que luego debe ser llenado es solamente mio,
No vas a estar aca cuando me abandones en esta danza,
cuando te abandone, cuando te abandones,
cuando me abandone a la falta de planes, de rutina,
de temblores, de sol, de compañía, de sentimientos y acaso de sentido.
Pero me resulta inevitable buscarte sabiendo que lo esperás,
invitarte a invadir un espacio que no es tuyo,
que fue invadido tantas veces que ya ni a mi me pertenece.
La vie en rose, querido,
odio el bienestar que me generas,
la sonrisa que me sacas incluso frente a una fria pantalla.
Y eso que no me deseas en la forma en que yo te deseo,
deseas solamente ese fantasma que no es mas que mi cubierta,
you look like rain soy yo en tu mundo,
desde tu perspectiva ignorante de mis tormentas, mis cambios y mis abismos.
Habra que dejar que esta brisa me bañe los ojos,
no se realmente hasta que punto ya es abortable este itinerario.
Condenada, obligada por mi misma a convertirte en el centro de este remolino
donde los colores mas brillantes son opacados por la alerta de un llanto ocre.
Insisto, habra que dejar que estos vientos me arrastren,
habra que dejar que estos pensamientos se vayan,
o se alejen, por lo menos hasta la mañana.


Desayuno




Y de repente uno se observa a si mismo: leyendo a Ciorán, escuchando a Fiona Apple cantando que esto no es acerca del amor. Si, uno se siente mal por existir. El hecho ya de levantarse de la cama a la mañana conlleva una angustia tal que no es posible tolerar el resto del día sin que se pase la idea del suicidio por lo menos una vez por la cabeza. Ahora bien, hay momentos en los que uno es feliz, es decir, “feliz”. Menos triste, en todo caso. Aunque no se si triste será la palabra… menos desdichado, menos conciente de la agonía que es vivir, de la hipocresía de la gente, de la falta de sentido del mundo y de la banalidad subyacente en absolutamente todo elemento. Si, uno tiene momentos en los que se olvida de estas cosas. Hasta que piensa que no tiene sentido ser así, ¿Por qué reírse cuando la vida misma es agonía tras agonía, cuando no queda otra que subsistir aquí, pero teniendo siempre en cuenta esa salida fácil, el cese de todo dolor y desesperanza? ¿Por qué seguir viviendo cuando lo único que impulsa hacia delante es la idea de dejar de vivir? Definitivamente no me gusta levantarme a la mañana, siento un terrible vacío al prepararme para el resto del día, para el “futuro”, para un porvenir vacío y mediocre. Años atrás pensaba que sería una música reconocida, una escritora importante, o por lo menos que tendría una actividad que me diera de comer y me dé una cierta satisfacción. Hoy en día no veo nada en mi futuro, los días a venir no son más que la repetición incesante de un vacío tan oscuro y opresivo que realmente, no quiero levantarme hoy de la cama para ayudar a construir eso. 

Septiembre, 2010 


Desde la ventana




Lo único que quería
era un poco mas de brisa.
Está toda mi vida en mi propia espalda.
Veo la tormenta en el patio,
las nubes oscuras cargadas de suelo y sudor
arremolinadas por esas ráfagas frías y solitarias,
los árboles, los débiles árboles
se dejan a merced del blanco e impío viento,
y las casas se ven tan tristes y tan ajenas desde mi lugar,
y, por dios! no hablemos de los campos llenos de frutos inalcanzables.
La madera rechina.
Los vidrios flojos golpean.
Siempre alabé la vuelta de página,
ahora que no se lo que estoy haciendo y no puedo detenerme a pensar,
tengo mis manos contra los vidrios, la madera cede,
las persianas golpean pidiendo permiso para traer ese cielo revoltoso
de este lado de la ventana,
las manos sangran,
los pies se resbalan en el suelo próximo a evaporarse,
siempre pedí un poco mas de brisa, pero, esta tormenta?
Nunca pedí todo esto.
Mis manos están cansadas.
Nunca pedí esto, o quizás esto es todo lo que hay del otro lado,
o la tormenta sea pasajera,
o tal vez algo de fe podría hacerme bien.


Excusa #1

Siempre subestimé al resto del mundo. Es raro, dada mi falta de autoestima. De todas formas, supongo que hice este blog con algún fin, sospecho que quería comunicarles algo (si, nunca entiendo muy bien que quiero hacer, lo que respecta a mi siempre son sospechas). El punto es que no se qué podría comunicar. O si es que quería comunicar algo. No se si pueda, incluso. Tal vez el fin sea comunicar que no se qué decir, ni cómo. Pero la idea es decir algo. La vida pasa muy lentamente cuando todo lo que uno hace es mirar el techo...